Carta al Director, El País, Madrid, 29 junio 2006 - Deuda externa por educación

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CARTAS AL DIRECTOR
Deuda externa por educación

EL PAÍS, Madrid - Opinión - 29-06-2006

El Gobierno español ha promovido canjes de deuda externa por educación como una manera de financiar el logro de las Metas del Milenio pactadas en Naciones Unidas el año 2000, que incluyen entre otras el acceso universal a la educación primaria. Sin embargo, parece que en realidad esta buena idea se ha trasladado a la promoción comercial de España que pone como condición a los países la compra de bienes y servicios españoles en el canje.

Esto no sólo encarece los bienes y servicios comprados por el país en desarrollo, que supuestamente se "beneficia" con dicho canje, sino que transforma el instrumento en uno de promoción comercial española, replicando de este modo el mecanismo utilizado en los créditos FAD (Fondo de Ayuda al Desarrollo), que son los que dieron origen al instrumento canjeado.

Firman:

Oscar UGARTECHE
Investigador Titular, Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM México
Miembro de LATINDAD, red latinoamericana de deuda, desarrollo y derechos

Rosa María Torres
Instituto Fronesis, Ecuador
Miembro de Jubileo 2000 Red Guayaquil y el Grupo de Trabajo sobre Deuda en el Ecuador
Moderadora de las redes virtuales Comunidad E-ducativa y Debateducacion

Rómulo Torres
Coordinador de la Red Latinoamericana de Deuda, Desarrollo y Derechos - Latindadd

Gail Hurley
Coordinadora de EURODAD, Red Europea de Deuda y Desarrollo

Iolanda Fresnillo
Coordinadora del Observatorio de la Deuda Global

Programa de Conversión de Deuda del Ecuador frente a España (marzo 2005)

PROGRAMA DE CONVERSIÓN DE DEUDA DE LA REPÚBLICA DE ECUADOR FRENTE A ESPAÑA

El Ministerio de Economía y Hacienda de España y el Ministerio de Economía y Finanzas de Ecuador, a partir de la decisión del Gobierno español de promover las relaciones de cooperación hispano-ecuatorianas y de contribuir al desarrollo ecuatoriano, han acordado el presente programa de conversión de deuda de Ecuador frente a España.

1. Objeto y forma del Mecanismo de Conversión

1.1. El objeto del presente acuerdo es contribuir al crecimiento económico y al
desarrollo social en Ecuador mediante la puesta en marcha de un Mecanismo de Conversión de la deuda que Ecuador tiene contraída frente a España, en proyectos de desarrollo, preferentemente, en las provincias más afectadas por el proceso migratorio, y en aquellas zonas de especial vulnerabilidad o pobreza.

1.2. Este Mecanismo consiste en la constitución de un "Fondo Ecuador-España" que el Gobierno de Ecuador dotará con el 100% del servicio de la deuda convertida. Los recursos ingresados en el "Fondo Ecuador-España" se dedicarán a la financiación de los proyectos señalados en el punto 1.1.

1.3. La deuda vinculada a este programa tiene su origen en préstamos otorgados por España con cargo al Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD) y queda especificado, en cuanto a créditos y vencimientos, en el Anexo adjunto. El volumen de deuda objeto de la conversión será de hasta un monto máximo de 50 millones de dólares USA.

2. El Fondo Ecuador-España

2.1. El Ministerio de Economía y Finanzas de Ecuador y el Ministerio de Economía y Hacienda de España acuerdan que España transfiera los derechos de cobro del servicio de la deuda citada en el apartado 1.3. al "Fondo Ecuador-España", cuyo funcionamiento se detalla en el apartado 2.2. En contrapartida, Ecuador transferirá al citado "Fondo Ecuador-España" el 100% de los vencimientos correspondientes al servicio de la deuda vinculada a este programa, según el calendario de pagos fijado en el anexo señalado.
El Ministerio de Economía y Finanzas de Ecuador deberá informar puntualmente al Instituto de Crédito Oficial de España (ICO) y a los miembros del Comité Binacional, de las transferencias efectuadas. Conforme se transfieran los recursos al "Fondo Ecuador-España", España condonará el importe íntegro del vencimiento correspondiente.

2.2. Los recursos del "Fondo Ecuador-España" serán ingresados en una cuenta en una entidad financiera acordada por ambas partes. El manejo financiero de los recursos del Fondo será establecido en el Reglamento que aprobará el Comité Binacional. Todo rendimiento financiero que genere el Fondo Ecuador-España, se sumará a su capital para financiación del programa.

2.3. El calendario de vencimientos podrá ser adelantado conforme a lo dispuesto en el apartado 4.4.

2.4. El ICO, como agente financiero responsable de la gestión de la deuda afectada, y el Ministerio de Economía y Finanzas de Ecuador instrumentarán el procedimiento concreto que permita formalizar las acciones previstas en los puntos anteriores.

3. Utilización de los recursos convertidos. Proyectos financiados con cargo al programa de conversión.

3.1. Los recursos ingresados en el "Fondo Ecuador-España" serán utilizados para
financiar los proyectos recogidos en el apartado 1.1. que impliquen la participación de empresas, instituciones u organizaciones no gubernamentales de desarrollo españolas, incluidas las ecuatorianas con participación española.

3.2. Los proyectos que se financien con los recursos del "Fondo Ecuador-España" deberán ser factibles en los ámbitos técnico, económico y social, y ser ejecutados por empresas, instituciones u organizaciones no gubernamentales de desarrollo españolas con capacidad técnica y financiera comprobada.

3.3. Los proyectos financiados con cargo a este programa deberán incluir una señalización pública que indique que su ejecución se realizó con fondos originados por la conversión de deuda de titularidad española.

3.4. La financiación de los proyectos y los bienes y servicios importados al amparo
de este Programa no supondrá, en ningún caso, la financiación de derechos arancelarios, tributos y/o gravámenes. El Estado ecuatoriano será responsable del cumplimiento de las obligaciones tributarias que puedan derivarse de la realización de estos proyectos.

3.5. Cuando de los proyectos financiados con cargo a este programa se deriven o se puedan derivar Unidades de Reducción de Emisiones de gases de efecto invernadero en el marco del protocolo de Kyoto, éstas corresponderán a España.

4. Dirección del Programa de Conversión. El Comité Binacional Ecuador-España.

4.1. Para la dirección del "Fondo Ecuador-España" se constituirá un "Comité Binacional Ecuador-España" (en adelante, "Comité Binacional"). El "Comité Binacional" estará integrado por dos representantes del Gobierno de Ecuador, un representante del Ministerio de Economía y Hacienda de España y el Consejero Económico y Comercial de la Embajada de España en Ecuador.

4.2. Las funciones del "Comité Binacional" serán:
- La definición de las políticas para la administración de los recursos del "Fondo Ecuador-España" y la adopción de cuantos acuerdos sean necesarios para una ejecución eficaz de sus objetivos.
- El establecimiento de las prioridades anuales de inversión y de desembolso del "Fondo Ecuador-España".
- La aprobación de los proyectos a financiarse con cargo al "Fondo Ecuador-España", de los informes de evaluación respectivos y de las auditorías independientes correspondientes.
- La evaluación del desempeño del Comité Técnico, al que se refiere el apartado 5 de este Programa, y recibir en su caso, sus informes y propuestas.
- Otras funciones que le sean asignadas por el Reglamento del Comité Binacional.

4.3. El "Comité Binacional" tomará sus decisiones por consenso

4.4. En el caso de que el cronograma de pagos de los proyectos aprobados exija un
adelanto de los desembolsos al Fondo Ecuador-España, el "Comité Binacional" podrá solicitar al Ministerio de Economía y Finanzas de Ecuador que se realicen desembolsos anticipados al Fondo Ecuador-España, siempre y cuando éstos no excedan el monto total anual presupuestado y correspondan al principal a amortizar.

4.5. Con objeto de cumplir sus funciones, el "Comité Binacional" se reunirá siempre
que resulte necesario y, como mínimo, dos veces al año.

4.6. En su sesión constitutiva, el "Comité Binacional" aprobará un reglamento que
detalle y concrete el funcionamiento del presente programa.

5. El Comité Técnico

5.1. Para coadyuvar a una adecuada selección y ejecución de los proyectos financiados con cargo a este programa, se creará un Comité Técnico (en adelante, "Comité Técnico"). El "Comité Técnico tendrá las funciones y composición que determine el Reglamento emitido por el Comité Binacional.

6. Procedimiento de selección y ejecución de proyectos.

6.1. Fase de presentación y selección de proyectos.
En esta fase, el "Comité Técnico" presentará al "Comité Binacional" un conjunto de proyectos que, por su idoneidad en la consecución de los objetivos del Programa, considere adecuados para ser financiados por el "Fondo Ecuador-España".
Lo anterior no impide que cualquiera de las partes del "Comité Binacional" pueda igualmente presentar proyectos que considere adecuados a los objetivos del Programa.
Una vez seleccionados los proyectos serán presentados para aprobación al Comité Binacional.

6.2. Fase de selección del ejecutor y su adjudicación.
Una vez seleccionado un proyecto para su ejecución se seleccionará al ejecutor entre empresas, instituciones y organizaciones no gubernamentales de desarrollo españolas, o ecuatorianas con participación española. Esta selección se regirá por los principios de publicidad, transparencia y competencia.

6.3. Fase de ejecución de proyectos.
En esta fase, el "Comité Binacional", asistido por el "Comité Técnico", deberá velar por la correcta gestión de los recursos convertidos así como supervisar la ejecución de los proyectos.

6.4. Fase de seguimiento y evaluación de proyectos.
Anualmente, se realizará con cargo al "Fondo Ecuador-España" una auditoría independiente, que fiscalizará que los desembolsos realizados se corresponden con lo acordado por el Comité. Las conclusiones de la auditoría serán presentadas al "Comité Binacional" para su estudio y para la adopción de las medidas oportunas.
Finalizada la ejecución de cada uno de los proyectos, el "Comité Técnico" presentará al "Comité Binacional" informes de gestión y evaluación de resultados.

7. Gastos financiables con cargo al Programa.

7.1. Adicionalmente a la financiación de los proyectos, se financiará con cargo al
Programa:
- Los servicios que el "Comité Técnico" requiera para el cumplimiento de sus funciones, entendiéndose por tales todas aquellas tareas que el Reglamento les asigne en relación a los procesos de selección, ejecución y evaluación de los proyectos que se financien.
- La contratación de los servicios de auditoría
- La contratación de los informes y cualquier otro servicio que decida el "Comité Binacional"

7.2. El importe de los gastos relacionados con estos servicios adicionales a la
financiación de proyectos no podrá superar el 4% de los recursos del Programa.

8. Vigencia del Programa de Conversión.

8.1. El presente Programa entrará en vigor el día de su firma y tendrá una vigencia de 4 años para liquidar el servicio de la deuda contemplado en el anexo.

8.2. En el caso de que Ecuador incumpla total o parcialmente sus obligaciones de pago bajo este programa de conversión produciéndose demoras en sus desembolsos al "Fondo Ecuador-España" superiores a los tres meses, los proyectos previamente aprobados y/o en ejecución, se darán por finalizados por falta de financiación apropiada o serán financiados por las autoridades ecuatorianas. Igualmente, en este supuesto España no hará, bajo ninguna circunstancia, pagos compensatorios de sus propios recursos financieros. El Mecanismo de Conversión quedará anulado a partir de ese momento de manera que Ecuador deberá asumir sus obligaciones de pago frente a España, incluyendo los intereses de demora que hayan podido generarse.

En Quito, a catorce de marzo de 2005

Por el Gobierno de España
Pedro Solbes Mira
Vicepresidente Segundo del Gobierno y
Ministro de Economía y Hacienda

Por el Gobierno de Ecuador
Mauricio Yépez
Ministro de Economía
y Finanzas

Canje de Deuda Externa por Educación, ¿Soberanía o Sometimiento?, por Ana T. Lorenzo (enero 2006)

¿Soberanía o Sometimiento?
Canje de Deuda Externa por Educación

Por Ana T. Lorenzo
Publicado digitalmente: 26 de junio de 2006

El siguiente texto ha sido redactado por Ana T. Lorenzo para Diálogo 2000-Argentina, Jubileo Sur y MoPPaSol para ser presentado ante el VI Foro Social Mundial (Caracas, Venezuela, 24-29 de enero de 2006).

A los participantes del VI Foro Social Mundial
A las Organizaciones Sociales y Políticas

“Una misma estrategia ha desarrollado la banca internacional que, a fines de la década del setenta, se encontró con una inusitada masa de petrodólares que exigían su colocación acelerada. Los prestamistas del mundo se vieron forzados a grandes y urgentes inversiones para evitar una crisis del sistema. La deuda externa de los países que “absorbieron” esos dólares no es, entonces, el producto de inversiones que capitalizan, sino de especulaciones que empobrecen. Porque las estructuras políticas que los tomaron no los volcaron al desarrollo de sus pueblos, sino al negocio financiero que enriquece a los traficantes.
Esa deuda es, pues, el denominador común de la desgracia de América Latina y de otros pueblos que, en la geografía del hambre y del atraso, se debaten en los conflictos generados por la miseria y la injusticia. Pero si es el denominador común de nuestra debilidad, esa deuda externa es -también—el denominador común de una fuerza a movilizar contra un sistema de especulación y de chantaje. (...) Ello implica no aceptar, como legítimas, las operaciones concertadas con beneficio para quienes las instrumentaron pero en perjuicio de los pueblos que las afrontan y tampoco ceder a la presión de quienes demandan el cumplimiento de la deuda, mientras bloquean las posibilidades de trabajo y producción para pagarla.”

Alejandro Olmos: La deuda externa, 3ª. Edición, Buenos Aires, Editorial de los Argentinos, 1995.


Desde hace dos años, se propone en ámbitos internacionales negociar con los organismos acreedores el canje de un porcentaje de los intereses de la deuda externa de los países por inversiones en educación. Los objetivos explícitos de tal operación serían el incremento de los recursos económicos para la educación y el alivio de la deuda externa; objetivos loables teóricamente pero que esconden las perniciosas consecuencias que ocasionaría a los países deudores tal canje.

Resulta paradójico que, al mismo tiempo que se señala la escasez de recursos para la educación, se oculta que dicha escasez se debe, precisamente, al pago de los servicios de la deuda que crecen con el aumento de los intereses exigido unilateralmente por los acreedores. Desde la década del noventa, dicho pago ha sido superior a la inversión educativa total de cada país afectado, considerando la incidencia respectiva en el PBI; las únicas excepciones son Costa Rica y Guinea Ecuatorial, en que se equiparan ambos indicadores. En Panamá, Chile, Uruguay y Ecuador, la porción del PBI destinado al pago de la deuda triplica el correspondiente a educación; en Brasil y Colombia, lo duplica (PNUD: Informe de Desarrollo Humano, 2004). Dicho pago consume, asimismo, gran parte de las exportaciones y de los recursos fiscales anuales.

Como ha ocurrido con otros mecanismos propuestos para “aliviar” el peso de la deuda, éstas son iniciativas de los acreedores y no de los deudores, lo cual ya las identifica como de interés financiero, económico y político y no como gestos de generosidad.

Otros canjes de deuda

La experiencia de las últimas dos décadas demuestra cómo otros canjes no sólo no han reducido la deuda sino que han generado nuevos condicionamientos a los deudores.

Deuda por inversiones. A partir de 1983, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, dos de los acreedores, generaron la existencia del mercado secundario de bonos de deuda externa al venderlos a inversionistas privados. Desde 1985, estos inversionistas compraron esos bonos a un precio muy inferior con los que se adueñaron de empresas públicas de los países deudores.
El ejemplo más dramático es Argentina, donde los inversionistas —generalmente, empresas nacionales de los países centrales— adquirieron bonos a un 20% de su valor —y aún a cifras muchísimo menores— y luego los canjearon en los noventa ante el gobierno de entonces quien los reconoció a su valor nominal. Con ellos compraron las empresas nacionales y se privatizaron los servicios públicos, constituyendo un brillante negocio para los inversores y una formidable estafa para el fisco.

Iniciativa PPME/HIPC (Países Pobres Muy Endeudados/High Indebted Poor Countries). En 1996, el FMI y el BM establecen este programa de reducción y/o condonación parcial o total de deuda para países muy pobres con mucha deuda. Se considera tales a los que tienen un ingreso per cápita inferior a U$A 925. - y en los que la relación entre deuda y exportaciones es ampliamente negativa. Sin embargo, para acceder a tal programa, se requiere el cumplimiento previo, durante varios años, de las políticas económicas ortodoxas del FMI (ajuste fiscal, desregulación, libre importación, garantía de inversiones extranjeras, etc.) y someterse a supervisiones posteriores a la condonación, también durante varios años, con las consiguientes consecuencias sociales de tales políticas. Hasta 2002, había 42 países calificando —de América Latina, sólo Bolivia, Honduras, Nicaragua y Guyana— y sólo 7 estaban culminado su calificación —entre ellos, Bolivia—.

Deuda por ayuda al desarrollo. Se trata de deudas bilaterales entre países (9 casos conocidos), en los que un país acreedor (Suiza, Alemania, Francia, España) resuelve canjear parte de su deuda a un país deudor (Perú, Ecuador, República Dominicana, Bolivia, Bulgaria, Jordania) a cambio de que este último, en vez de girar el pago, invierta un porcentaje acordado en inversiones en desarrollo también pautadas bilateralmente.

Usualmente, una de las exigencias del país acreedor es que tales inversiones las ejecute una ONG propia y, a veces, también se exige como contrapartida garantías para la radicación de empresas del país acreedor (España). Se trata, en general, de montos ínfimos, se invierte en proyectos muy pequeños y se gasta gran parte del monto en el financiamiento de los funcionarios, asesores e insumos de la ONG a cargo.
Por ejemplo:
a) Alemania-Bolivia (2000), ayuda para pobreza y riego, U$A 38 millones;
b) España-República Dominicana (1999), reconstrucción de la infraestructura destruida por el Huracán George, U$A 2,8 millones.

Deuda por naturaleza. También ha implicado a deudas bilaterales (3 casos conocidos), con un mecanismo muy similar al anterior. En este caso, es una ONG del país acreedor (EEUU, España, Francia) la que presenta un proyecto medioambiental al país deudor (Argentina, Costa Rica, Indonesia) y éste deposita el monto acordado de la deuda; en otros casos, la ONG adquiere bonos de deuda en el mercado secundario y luego los canjea en el banco oficial al precio nominal para desarrollar el proyecto. También son montos ínfimos y suele ocurrir que el precio de los bonos aumenta (Indonesia) al haber demanda y, por lo tanto, aumenta la deuda total; también ha ocurrido que los países acreedores reducen el plazo para el pago de la deuda íntegra.

Deuda por educación. Antecedentes

Ya en La Educación encierra un tesoro, Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI (Ediciones UNESCO, Compendio, 1996), más conocido como Informe Delors, se expresa: “Estimular la conversión de la deuda a fin de compensar los efectos negativos que tienen sobre los gastos de educación las políticas de ajuste y de reducción de los déficits internos y externos”. (Cap. 9, pág. 39).

También el Foro Mundial de Educación (UNESCO, Banco Mundial, PNUD; Dakar, Senegal, 26-28 de abril de 2000), en el documento Marco de Acción de Dakar: Educación para Todos, señala: “Se estima que la realización de los objetivos de la educación para todos costará unos 8.000 millones de dólares anuales, lo cual exigirá un apoyo financiero complementario por parte de los países, así como una mayor asistencia al desarrollo y una reducción de la deuda por parte de los donantes bilaterales y multilaterales”. (Punto 21, pág. 7).

En el Comentario detallado del Marco de Acción de Dakar, preparado por el Comité de Redacción del Foro Mundial de Educación (UNESCO, Banco Mundial, PNUD; París, Francia, 23 de mayo de 2000), se afirma: “Debe darse gran prioridad a aliviar la deuda más deprisa, más a fondo y con mayor amplitud o a cancelarla, con miras a atenuar la pobreza, adquiriendo un compromiso firme con la educación básica”. (Punto 49, pág. 14).

Se advierte en estas declaraciones la estrecha relación entre el agobio de la deuda y las necesidades educativas; pero se convoca a su reducción o cancelación, sin condicionamientos.

Es recién en el documento Educación para todos en las Américas, Marco de Acción Regional (UNESCO, Banco Mundial, PNUD; Santo Domingo, 10-12 de febrero de 2001), suscripto por los países de América Latina, el Caribe y América del Norte, donde se explicita: “Los países se comprometen a: (...) Buscar de manera más extensa mecanismos alternativos de financiamiento de la educación, tales como condonación y canje de deuda externa”. (Punto 7, pág. 7).

Simultáneamente, en el contexto de las sucesivas rondas promovidas por la OMC (Organización Mundial de Comercio) sobre el comercio mundial para establecer el AGCS (Acuerdo General de Comercio y Servicios), la educación es concebida como un servicio comercial y, por lo tanto, susceptible de ser comprada y vendida en el mercado. Innumerables voces internacionales se han levantado contra esta postura que relega la noción ampliamente compartida de concebir a la educación como un derecho social.

Cumbres de las Américas

En diciembre de 1994 se realiza en Miami, Estados Unidos, la I Cumbre de las Américas, en el marco de la OEA (Organización de Estados Americanos). Realizada por iniciativa de Estados Unidos, asisten todos los presidentes de los países de América, excepto Cuba, que no fue invitada por estar suspendida como miembro de la OEA desde la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de ese organismo (Punta del Este, Uruguay, enero de 1962). En un proceso claramente determinado por los intereses estadounidenses, se propone la creación del ALCA (Acuerdo de Libre Comercio para las Américas) que, en su capítulo referido a servicios, también incluye a la educación. Por lo tanto, se la considera un servicio comercializable y que requiere un mercado libre, por lo que se permitiría la radicación de inversiones educativas con total apertura y libre circulación en todos los países signatarios. Es posible que la educación esté incluida en la recomendación de que los Estados deberán abstenerse de brindar servicios que entren en competencia desleal con los demás servicios, bienes y capitales que circulen libremente.

En el marco de estas Cumbres de las Américas (I: Miami, Estados Unidos, diciembre de 1994; II: Santiago, Chile, abril de 1998; III: Québec, Canadá, abril de 2001; Extraordinaria: Monterrey, México, enero de 2004; y IV: Mar del Plata, Argentina, diciembre de 2005), la Secretaría General de la OEA crea, en 1996, la UDSE (Unidad de Desarrollo Social y Educación), responsable del seguimiento de los mandatos de las cumbres vinculados con la educación y la pobreza e impulsora de políticas en tal sentido. Con la cooperación del BID (Banco Interamericano de Desarrollo), promueve cuatro Reuniones de Ministros de Educación de los países miembros (Mérida, México, 1998; Punta del Este, Uruguay, 2001; México D.F., México, 2003; y Scarborough, Trinidad y Tobago, 2005).

Previamente a la penúltima reunión de Ministros mencionada, la UDSE convoca a un encuentro denominado La participación de la sociedad civil en la educación (Bogotá, Colombia, 28 y 29 de julio de 2003). En él participan dieciséis organizaciones sociales vinculadas a la educación, cifra exigua comparada con las que existen en todo el continente. Se aprobó una Declaración a ser presentada a los Ministros de Educación que expresa: “... En vista de las repercusiones que el ALCA puede tener en la educación de los países y en las organizaciones de la sociedad civil que se ocupan de este tema, sugerimos a los Ministros de Educación de las Américas, llevar a cabo un estudio serio de este punto, que permita formular propuestas que favorezcan la educación de los niños, las niñas y los jóvenes del continente. (...) Sugerimos a los Ministros de Educación de las Américas elaborar una propuesta conjunta para ser presentada en la Cumbre Extraordinaria de las Américas en noviembre próximo, para que el Fondo Monetario Internacional condone una parte de la deuda externa y la destine a la inversión en la ampliación del acceso y el mejoramiento de la calidad y la equidad de la educación de los países de América Latina y el Caribe”. Es ésta la primera referencia explícita al canje de deuda externa por educación.

Presentada dicha Declaración ante la III Reunión de Ministros de Educación de la OEA (México D.F., México, 11-13 de agosto de 2003), a la cual asiste por primera vez un representante de Estados Unidos, la propuesta de canjear deuda externa por educación elaborada por la UDSE genera largas discusiones oficiales y extraoficiales. Es tomada y defendida por el Ministro de Argentina acompañado por sus pares de Bolivia, Brasil, Ecuador y Venezuela. Sin embargo, en la declaración formal del encuentro, aparece sólo una tibia referencia al tema: “... 7 .Consideramos conveniente explorar la posibilidad de canje de deuda por educación.”, como así también: “... Instamos a los Organismos Financieros Internacionales y a las naciones con mayores niveles de desarrollo a responder a los compromisos (...) mediante la creación de un Fondo Multilateral para la educación que permita no sólo apoyar a las naciones más vulnerables sino estimular a los países que están avanzando en el cumplimiento de las metas del milenio. 8. Presentar a los Jefes de Estado y de Gobierno (...) la propuesta de un Fondo Multilateral, alianza entre el sector público y privado, para apoyar la educación”.

Informaciones periodísticas señalaban que “la aspiración latente apunta a que se logre una reducción de los intereses que oscile entre un 3 y un 5% de la deuda que el país debe pagar anualmente...” y “... Queda bien en claro que no se aplicarían al pago de sueldos y se emplearían para mejorar la calidad de la educación y su universalización...” (Diario La Nación, 6 de setiembre de 2003).

A partir de esta reunión, la propuesta tiene amplia difusión por la prensa.

Sin embargo, es recién en la IV Cumbre de las Américas (Mar del Plata, Argentina, 4 y 5 de diciembre de 2005) —en la que los países del MERCOSUR y Venezuela pusieron serias reservas a la continuidad del ALCA— que el tema aparece en una declaración de presidentes en este ámbito de la OEA.

Dice la Declaración de Mar del Plata: “43. Apoyamos las recomendaciones contenidas en la Declaración y el Plan de Acción de la IV Reunión de Ministros de Educación que tuvo lugar en Scarborough, Trinidad y Tobago, del 10 al 12 de agosto de 2005. Nos esforzaremos para que la educación pública sea de calidad en todos los niveles, así como promoveremos la alfabetización para asegurar una ciudadanía democrática, fomentar el trabajo decente, luchar contra la pobreza y lograr una mayor inclusión social. Para alcanzar estos objetivos se requiere una inversión financiera sustancial por parte de los gobiernos y de las instituciones financieras internacionales. Tomamos nota con satisfacción de la sugerencia de los ministros de Educación para que nuestros gobiernos exploren, con las instituciones financieras internacionales, otras formas innovadoras de incrementar el financiamiento para la educación, tales como el canje de deuda por inversión en educación”.

Cumbres Iberoamericanas

Con anterioridad a las Cumbres de las Américas convocadas por la OEA e inspiradas claramente por Estados Unidos, se venían desarrollando las Cumbres Iberoamericanas de Jefes de Estado y de Gobierno. Éstas fueron promovidas inicialmente por España y México y convocan a los mandatarios de los países hispano-luso hablantes, incluida Cuba, con España, Portugal y Andorra, para crear la Comunidad Iberoamericana de Naciones. Se realizan anualmente en cada país miembro (I: Guadalajara, México, 1991; II: Sevilla, España, 1992; III: Bahía, Brasil, 1993; IV: Bariloche, Argentina, 1994; y así sucesivamente hasta la XIII: Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 2003; XIV: San José, Costa Rica, 2004; y XV: Salamanca, España, 2005).

En este ámbito, se recrea la preexistente OEI (Oficina de Educación Iberoamericana) y se transforma en OEI (Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura). Este organismo convoca, también anualmente y previa a cada Cumbre de Presidentes, a las Conferencias Iberoamericanas de Educación, con los ministros del área de cada país miembro. En la XIII Conferencia (Tarija, Bolivia, 3 y 4 de setiembre de 2003), realizada un mes después que la de la OEA, vuelve a plantearse el canje de deuda por educación. En la Declaración de Tarija se expresa:
“... Reafirmamos que para garantizar la equidad, calidad y pertinencia de la educación que se imparte en todos los niveles educativos iberoamericanos, es necesario aumentar y mejorar la eficiencia de la inversión en educación y proteger la ya efectuada en programas educativos con el fin de asegurar su sostenimiento y profundización. A tales efectos, solicitamos a la XIII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno que analice mecanismos que permitan la conversión de un porcentaje a determinar de los servicios de la deuda por inversión en educación...” El tema es tomado por la XIII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 14 y 15 de noviembre de 2003), la que declaró lo siguiente: “32. Destacamos la posibilidad de llevar adelante estudios técnicos, diálogos y negociaciones conjuntas ante organismos internacionales con el objetivo de explorar la viabilidad y puesta en marcha de estrategias, iniciativas e instrumentos de conversión de la deuda externa por inversión en educación, ciencia y tecnología, según sea el interés de los Estados, con el doble objetivo de reducir y aliviar el nivel de endeudamiento de nuestros países y, a la vez, aumentar la inversión genuina en dichos sectores críticos para el desarrollo”.

Un año después, en la XIV Conferencia Iberoamericana de Educación de la OEI (San José, Costa Rica, octubre de 2004), se volvió a considerar la propuesta y se declaró: “...continuar el desarrollo de mecanismos adecuados que permitan la conversión de un porcentaje de los servicios de la deuda por inversión en los sistemas educativos de nuestros países”.

En la XIV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno (San José, Costa Rica, 19 y 20 de noviembre de 2004), denominada precisamente Educar para progresar, el tema se expresó en la Declaración Final con mayor amplitud: “22. Nos comprometemos a promover en los distintos foros multilaterales el examen y la adopción de mecanismos financieros innovadores; inclusive, la conversión de un porcentaje de los servicios de la deuda por inversión en los sistemas educativos de nuestros países u otras iniciativas que permitan gestionar recursos financieros que constituyan fondos adicionales al presupuesto en educación. 23. Estos recursos deben invertirse según las necesidades concretas de nuestros países en programas que fortalezcan los sistemas educativos inclusivos, privilegiando la atención a la primera infancia, la población analfabeta o con bajaos niveles de escolarización, las personas con discapacidad, así como proyectos que fortalezcan la enseñanza secundaria. 24. Estos fondos serán objeto de un manejo transparente y de una eficiente administración mediante mecanismos efectivos de control, de prevención y de rendición de cuentas con base en las metas propuestas y los resultados obtenidos”.

En la XV Conferencia Iberoamericana de Educación de la OEI (Toledo, España, 13 y 14 de julio de 2005) se propugna un acuerdo bilateral. Se propone a los mandatarios que impulsen un Pacto Iberoamericano por la Educación que permita encontrar nuevos mecanismos para financiar la educación; entre ellos, el canje de deuda por inversiones en educación. En este caso, cada Estado Iberoamericano que mantenga una deuda con el Estado Español tendrá que realizar un acuerdo bilateral y presentar un proyecto educacional para que, en lugar de pagar y girar a España parte de su deuda, invierta esa suma acordada en un programa que fortalezca su sistema educativo. Dice la Declaración de Toledo que “los nuevos fondos obtenidos por el canje de deuda deberán apoyarse en una administración transparente y eficiente y en el seguimiento de los nuevos proyectos educativos teniendo en cuenta a la sociedad civil”.

En la misma reunión, se confirma el anuncio ya difundido de la condonación, por parte de España, de aproximadamente el 8% de la deuda que Argentina mantiene de U$A 1100 millones, lo que significarían U$A 78 millones. El Ministro argentino señaló que dicho monto será aplicado al Programa Nacional de Becas Estudiantiles.

La XV Cumbre Iberoamericana volvió a tocar el tema y produjo un Comunicado especial sobre conversión de deuda por inversión educativa que no agrega ningún concepto novedoso a los ya declarados en cumbres anteriores.

Como se observa, hasta ahora sólo se han producido expresiones de deseos —excepto, quizá, con España— sin que se hayan propuesto negociaciones concretas ni mecanismos específicos para concretar ese canje.

La UNESCO

En la 32ª. Conferencia General de la UNESCO (París, Francia, 21-25 de setiembre de 2003), el Ministro de Educación de Argentina solicita en su discurso “que la UNESCO encabece el trabajo para desarrollar mecanismos de trueque de deuda por educación(...). Se trata de sumar nuevos fondos que, con la participación de instituciones como UNESCO y UNICEF y de organizaciones locales de la comunidad, sean utilizados con transparencia y eficiencia...”. (Discurso, en Diario Clarín, 13 de octubre de 2003).

¿Desendeudamiento?

En diciembre último, Brasil y Argentina anunciaron el pago total de la deuda mantenida con el Fondo Monetario Internacional, medida que se publicitó como desendeudamiento. Una visión ingenua supondría que, entonces, ya no hay nada que canjear y, por lo tanto, quedaría anulado el canje de deuda por educación.

Sin embargo, el FMI es sólo uno de los acreedores. En el caso argentino, según el Diario Clarín (31 de diciembre de 2005), además de los bonistas privados y los bilaterales, se mantiene la deuda con el Banco Mundial (U$A 6837 millones) y con el BID (U$A 8507 millones), entre otros, por lo que la deuda total es de U$A 124.332 millones. Sin embargo, otros especialistas indican que esa cifra supera actualmente los U$A 135.000 millones.

De mantenerse la idea de canjear deuda por educación con el BID y el BM, se produciría otra insólita paradoja: se estaría canjeando una deuda que, en parte —y sin que se conozcan las cifras— se contrajo por la suscripción de préstamos para educación con ambos organismos y que significaron el financiamiento de proyectos y programas de asesorías para implementar las llamadas reformas educativas de tan dramáticas consecuencias. Esos préstamos se invirtieron en la contratación de expertos y asesores y en la compra de insumos y publicidad. Pero, fundamentalmente, impulsaron las concepciones del neoliberalismo educativo difundidas en todos los países. Resulta casi obvio señalar que estos organismos sólo aceptarían negociar algún canje condicionando las políticas educativas de los países deudores en la misma direccionalidad que ya lo venían haciendo.

La crítica

La difusión pública de esta propuesta generó importantes debates y sólidos cuestionamientos, a pesar de su lento avance concreto. Entre muchos otros, esas críticas fueron expresadas en tres documentos.

Carta Abierta al Presidente de la Nación y al Ministro de Educación. Canje de deuda externa por educación y conocimiento: ¿propuesta soberana o de la banca mundial? (Buenos Aires, Argentina, 5 de noviembre de 2003). Promovida por un grupo de pedagogos argentinos, en una semana recibió el apoyo de 1027 firmas de investigadores de la educación, docentes, personalidades de distintos ámbitos y de organizaciones gremiales del sector. Entre otros conceptos, solicitaba: “... se abstengan de proponer el canje de deuda por educación y conocimiento en foros multinacionales y adviertan a los países hermanos las previsibles consecuencias de ese proceso; destinen a un fondo especial educativo, como decisión soberana y no negociada, una porción significativa y suficiente del monto previsto para el pago de los intereses de la deuda en los próximos años”.

Canje de deuda externa por educación . Diálogo 2000-Argentina, MoPaSSol y otros (Buenos Aires, Argentina, 17 de noviembre de 2003). Entre otras reflexiones, señalaba: “La propuesta de canje de deuda por educación adelantaría la aplicación del capítulo de inversiones del ALCA en nuestro país, en todo el continente y aún en el resto de los países endeudados de la periferia mundial. (...) Estos discursos pueden crear expectativas en sectores preocupados por las carencias del presupuesto destinado a la educación. Pero hay que decir que tales propuestas no responden a los verdaderos intereses del pueblo y la nación. Son consignas engañosas como lo fueron otras conocidas anteriormente”.

Carta Abierta a los Jefes de Estado presentes en la XIV Cumbre Iberoamericana “Educar para Progresar” (San José, Costa Rica, 18 de noviembre de 2004). Promovida por el Pronunciamiento Latinoamericano por una Educación para Todos, fue remitida a los participantes de la mencionada cumbre y recibió la adhesión de numerosos pedagogos de América Latina y el Caribe. Entre otras consideraciones, reclamaba: “Se constituya un tribunal internacional para la deuda externa en el que, luego de una auditoría integral y multicriterial de dicha deuda para impugnar deudas ilegales e ilegítimas, se pueda encontrar respuestas definitivas, equitativas y sostenibles, respetando los derechos elementales de los pueblos, incluyendo su derecho al desarrollo. Sólo así la deuda externa dejará de ser eterna”.

Pertinencia y actualidad de la crítica

Las ideas expresadas en los textos mencionados conservan plenamente su vigencia. Por lo tanto, retomando gran parte de lo en ellos expuesto, es necesario insistir en que canjear deuda externa por educación y conocimiento significa:

reconocer la legitimidad de la deuda, la que está inapelablemente cuestionada no sólo por el reclamo de los pueblos sino por investigaciones económicas fundamentadas;

renunciar a la denuncia de su carácter fraudulento, tal cual fue establecido en Argentina por la sentencia (13 de julio de 2000) del Juez en lo Criminal y Correccional Federal Dr. Jorge Luis Ballestero en el juicio (Causa No. 14467) que iniciara en 1982 y continuara con patriótico empeño Alejandro Olmos;

abandonar la convicción de que la deuda ya fue ampliamente saldada por los intereses usurarios que se han ido pagando y que, en realidad, los acreedores de la deuda histórica, ecológica, social e incluso financiera, son los actuales países sobreendeudados;

posibilitar la injerencia de los organismos internaciones de crédito en la decisión de las políticas educativas nacionales, ya que es ingenuo suponer que ese canje se haría sin condicionamientos y permitiendo a los países desarrollar estrategias político-pedagógicas en forma soberana;

continuar y profundizar la aplicación de políticas neoliberales en materia educativa que, ensayadas en el Chile de Pinochet, se impusieron en América Latina en la década del noventa por la aplicación de las “recomendaciones” del Banco Mundial —uno de los acreedores— y que pretendieron introducir mecanismos de mercado en los sistemas educativos públicos;

aceptar la idea —que no es nueva— de la creación de un mercado educativo para inversionistas externos, tal cual reclama el Banco Mundial para los eufemísticamente llamados “países en vías de desarrollo”;

prolongar la ejecución de proyectos y programas convenidos con el Banco Mundial y el BID por parte de los ministerios de educación, contrayendo préstamos que, paradójicamente, engrosaron la deuda externa y que se gastaron fundamentalmente en suculentos sueldos de técnicos, asesores, publicaciones, cursos y publicidad, desatendiendo las necesidades educativas concretas de los pueblos;

mantener los dramáticos efectos —de los que son corresponsables tales programas y proyectos— que tales políticas tuvieron en los países latinoamericanos que, lejos de resolver las deficiencias de los sistemas educativos tradicionales, las agudizaron y crearon nuevas: la escuela pública sólo para los más pobres, la pérdida de su función educadora, la desestructuración de los sistemas, la ruptura de la unidad nacional educativa, la descalificación del rol docente, la agudización de la brecha educacional entre regiones y sectores sociales, la imposibilidad de apropiación de conocimientos por niños y jóvenes, la desatención de la educación de adultos, la ausencia de contenidos nacionales y latinoamericanos, el abandono de orientaciones relevantes para cada país, etc.;

reiterar el mecanismo de estafa para el fisco y de excelente negocio para los inversores que significó el canje de deuda por inversiones;

desconocer los resultados perversos que ha tenido el canje de deuda por desarrollo, en el que los países son sometidos al monitoreo del cumplimiento de las recetas económicas ortodoxas del FMI, aún cuando los fondos se destinaran a “ayuda para la pobreza”;

desechar la experiencia del canje de deuda por naturaleza, posibilitando la actuación de las ONGs de los países acreedores;

insistir, de aplicarse un modelo similar, en el método de programas y proyectos, según los principios de la gestión empresaria, al margen del sistema educativo y de sus problemas, con los cuestionados criterios de los organismos internacionales y ahora a cargo de ONGs de supuesto prestigio introducidas en las escuelas y desde las cuales se contratan expertos y se compran insumos —en especial, tecnológico-dependientes (computadoras)— y materiales;

ignorar que, aunque sea la prestigiosa UNESCO quien oriente tal canje, ésta ha sido influida por el discurso economicista del Banco Mundial y, con el reciente reingreso a su seno de Estados Unidos (2003), este país ejercerá en ella su indudable influencia;

no reparar en que, aunque sea la OEI quien supervise dicho canje, ésta no ha escapado a la influencia de las concepciones del neoliberalismo educativo en boga;

olvidar que la falta de recursos suficientes para la educación y la investigación científico-tecnológica se debe, precisamente, a que éstos se destinaron al pago de la deuda y, durante varios años, el monto pagado anualmente superó ampliamente el presupuesto educativo total de cada uno de los países deudores;

postergar el logro definitivo de un financiamiento de la educación genuino y permanente que no debe ser otro que la inversión del Estado a partir de una redistribución de las cargas impositivas para que tributen más los que más tienen y la creación de fondos especiales educativos con asignaciones específicas y prolongadas en el tiempo.
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Tomando en cuenta las informaciones y consideraciones precedentes,
INVITAMOS a las personas y a las organizaciones sociales y políticas participantes del VI Foro Social Mundial a debatir y profundizar estas ideas y a difundir entre los pueblos las previsibles consecuencias negativas que traerá para la educación popular la propuesta de canjear deuda externa por educación.

Buenos Aires, 17 de enero de 2006.

Observación: Este trabajo es el resultado de encuentros y consultas realizados por iniciativa de Diálogo 2000 de Argentina / Jubileo Sur. La redacción final estuvo a cargo de la profesora Ana T. Lorenzo.

Contactos:
noalcanje@yahoo.com.ar
Diálogo 2000 / Jubileo Sur: dialogo@wamani.apc.org
MoPaSSol: rinaber@datamarkets.com.ar

Declaración IV Foro Mundial de Educación (Caracas, 23-29 enero 2006)

En: http://www.visionesalternativas.com/article.asp?ID=%7BB188E75F-EE51-4DB4-9D56-8EB3CE5585D2%7D&language=ES

Declaración del IV Foro Mundial de Educación (FME)
Por una educación pública, gratuita, laica, participativa y de calidad

El IV Foro Mundial de Educación que en esta oportunidad reunido en Caracas-Venezuela, los días 23 al 29 de enero de 2006, en el marco del VI Foro Social Mundial, concentró un significativo número de maestros, maestras, estudiantes y comunidad, que atraídos por la idea de articulación, el intercambio y democratización de saberes y experiencias, a propósito de construir espacios para la creación colectiva de una plataforma de lucha en defensa de los elementos axiales de la educación como son: su carácter público, gratuito, laico, obligatorio y de calidad, asimismo, que promueva una cultura de paz. De igual forma, consideramos que dichos aspectos deben ser un soporte fundamental de los Estados verdaderamente democráticos.

En tal sentido, reafirmamos que siendo el Foro Mundial de Educación una red permanente de movilización para promover y defender el derecho universal a la educación, se realiza en el contexto de una etapa histórica en latinoamérica, reconociendo las problemáticas, tensiones y luchas desarrolladas en el plano educativo a nivel planetario, caracterizado este contexto, por el avance de procesos de luchas populares que abrieron paso al surgimiento de gobiernos que, con distintas características, intentan salirse del cause de la subordinación absoluta a las políticas neoliberales que se aplicaron en la década del 90.

El Foro Mundial de Educación, en su devenir viene constituyéndose en un espacio y proceso de particular articulación. Espacio plural de debate y construcción socio-pedagógica, que en ésta coyuntura histórica mundial a de perfilar reflexiones y acciones contra el imperialismo económico, que evidentemente es el principal enemigo de la Educación pública, gratuita, laica, participativa y de calidad. Las redes de sectores organizados, que en el ámbito educativo vienen construyendo históricos y diversos enfrentamientos a las expresiones materiales de bárbaras (Adorno) concepciones en torno al Ser y al Deber Ser de la educación en general y su materialización escolar en particular, encuentran en este Foro otro mas del movimiento por una Educación alternativa al modelo mercantil. Desde su primera edición, el Foro Mundial de Educación puede hablar ya de alcances específicos de los procesos de articulación desarrollado.

En ese camino debemos reafirmar:

Que la educación constituye un derecho social indeclinable, concepción que se contrapone en términos absolutos a las políticas neoliberales que pretenden erigirla en una mercancía.

Que, por lo tanto, constituye una responsabilidad indelegable del Estado garantizar la educación pública de calidad en todos sus niveles y modalidades, fundamentada en la pluralidad del pensamiento, para desarrollar el potencial creativo del ser humano, como único camino para poner freno y revertir las políticas privatizadoras que se profundizaron en la década pasada.

Que asimismo la educación en su perspectiva valórica se impone reflexionar y desarrollar el valor ético al trabajo como un aspecto ineludible de nuestra constitución antropológica y, el reconocimiento de esto conlleva a un sentido social de la participación activa, consciente y solidaria.

Que la educación forme para la participación democrática, participativa y protagónica, reconociendo la diversidad sociocultural, sociopolítica y socioeconómica de los pueblos, como elementos constitutivos de la construcción histórica de la equidad y justicia social.

Que se reconozca el papel que tiene la educación como vehículo fundamental para alcanzar los valores de la cultura, su diversidad, modos de vida y pueblos.

Que en consecuencia resulta inadmisible la inclusión en los llamados Tratados de Libre Comercio y/o servicios (GATS, ALCA, etc)

Que resulta indispensable el protagonismo del movimiento social, como eje convocante en los trabajadores y trabajadoras de la educación, para que estas políticas puedan consolidarse y, a la vez, abrir paso a las propuestas que comiencen a concretar un nuevo modelo de educación pública de contenido popular, que garantice plenamente los derechos de los principales sujetos involucrados en la práctica educativa. A los alumnos y alumnas, a tener las condiciones adecuadas para un aprendizajes para la vida y la libertad plena. A los educadores y educadoras, las condiciones laborales, salariales y de formación que permitan el pleno ejercicio de su tarea.

De frente al desafío que implica la disputa por ese nuevo modelo educativo que responda a los intereses de sus verdaderos sujetos, entendemos necesario dar prioridad a algunas medidas de alto impacto simbólico y estructurales tales como:

1. Luchar por elevar las propuestas educativas en el marco de la definición de nuevos modelos de financiamiento que tomen como referencia mínima de inversión, en términos del PIB, los patrones de la UNESCO.

2. Trabajar por cambios estructurales a través de la sanción de nuevas leyes que reemplacen a las que dieron forma al modelo neoliberal, para consolidar la ampliación de derechos de alumnos(as) y docentes y para definir los nuevos rumbos de las políticas educacionales en el proceso de avance hacia la construcción de mayores márgenes de autonomía, democratización y justicia social en una América Latina, que consolide los lazos de unidad y la construcción de su propia identidad.

3. Vincular la lucha de lo educativo a lo político, social, cultural y económico.

4.Valorar la diversidad como elemento enriquecedor del desarrollo humano y como oportunidad de aprendizaje.

5. Incorporar como contexto de saber del FME, las ideas libertarias fundamentadas en una pedagogía crítica para la libertad y apoyada en el amplio tejido social de colectivos, redes, asociaciones, movimientos, que permitan su intervención en todos los procesos educativos.

En el sentido de las consideraciones anteriormente mencionadas, nos vemos en la imperiosa necesidad de plantearnos una plataforma de lucha colectivamente construida e impulsada en el marco de un nueva cultura política, que reivindique la educación como uno de los lugares para la construcción de ciudadanía. Por ello, declaramos:

Promover en ámbito mundial campañas de difusión y movilización bajo la consigna de “canje de deuda externa por educación”.

Articular las agendas de luchas de todos los movimientos y organizaciones socioeducativas en el proceso Foro Mundial de Educación.

Promover la regulación del sector privado de la educación para no ser considerada como mercancía.

Decretar la tercera semana del mes de noviembre como “SEMANA MUNDIAL POR LA DEFENSA DE LA EDUCACIÓN Y EL ESTABLECIMIENTO DE LA ESCUELA PÚBLICA”.

29/1/2006

Organizaciones sociales piden a la Cumbre Iberoamericana que el canje de deuda por educación sea transparente y participativo (octubre 2005)

http://www.ayudaenaccion.org/index.asp?MP=&MS=&TC=I&IDC=2¬icia=638

13/10/2005)
Un documento conjunto elaborado por varias ONG resalta que el dinero
liberado se debe destinar a educación básica y otros servicios sociales

Organizaciones sociales piden a la Cumbre Iberoamericana que el canje de
deuda por educación sea transparente y participativo

Varias organizaciones que trabajamos en el ámbito de la educación y el
desarrollo, pedimos que el plan de conversión de deuda por educación que
tiene previsto aprobar la Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de
Gobierno este fin de semana sea participativo y transparente y que asegure
que la sociedad civil tendrá un rol esencial, tanto en su diseño como en su
desarrollo.

Este documento ha sido elaborado por Ayuda en Acción, Entreculturas,
Intermón Oxfam, Fundación SES-Argentina, Jubileo 2000- Perú y Fe y Alegría y
cuenta con las adhesiones de Alboan, Jubileo 2000 Red Guayaquil, Clayss
Argentina y Foro del Sector Social de Argentina. Las ONG firmantes dejamos
constancia en el documento de nuestro apoyo global al proyecto de deuda por
educación, aunque ponemos de manifiesto algunos aspectos que no pueden
olvidarse para que esta propuesta sea realmente efectiva a la hora de
mejorar la cobertura y la calidad educativa de todas las personas,
especialmente las que viven en contextos de exclusión y pobreza.

Entre estos aspectos destacan:
- que la condonación de deuda sea considerada un elemento más dentro
de una estrategia más amplia para el tratamiento de la deuda externa, no
como una medida única (dado que por sí sola no resuelve el problema).
- que se garantice el origen de la deuda externa y que en ningún caso
se trate de deudas consideradas odiosas o injustas (como las contraídas por
gobiernos dictatoriales o las utilizadas para la compra de armamentos)
- que el importe del canje de la deuda se destine de manera
prioritaria a educación básica, pues su mejora es fundamental para la
generación de cambios que contribuyan al desarrollo - que se garantice la
inversión en otros servicios sociales básicos

Varias de las organizaciones que firmamos este documento estaremos
presentes en el I ENCUENTRO CÍVICO IBEROAMERICANO, que tendrá lugar en
Salamanca el 13 y 14 de octubre. Desde este foro esperamos poder hacer
llegar a los líderes iberoamericanos las principales líneas del documento,
con el objetivo de que el acuerdo de Canje de Deuda por Educación recoja la
sensibilidad de la sociedad civil y sea una herramienta eficaz para la lucha
contra la pobreza.

Carta abierta a los Jefes de Estado de los países iberoamericanos, XIV Cumbre Iberoamericana "Educar para Progresar" (San José, 19- 20 noviembre 2004)

En: http://www.fronesis.org/

Esta carta, redactada por miembros del Pronunciamiento Latinoamericano por una Educación para Todos, fue enviada, a través de la OEI, a los Jefes de Estado y Gobierno de los países iberoamericanos, con ocasión de la XIV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado (San José, Costa Rica, 19 y 20 noviembre 2004).

Un primer borrador fue circulado para comentarios a un amplio conjunto de personas, instituciones y redes dedicadas tanto al tema de la educación como al tema de la deuda.

Esta Carta Abierta ha sido ubicada en varios sitios en la web, incluido el sitio de la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos) dedicado al tema de la deuda http://www.oei.es/deuda/, el Instituto Fronesis http://www.fronesis.org y Llacta http://www.llacta.org/deuda-externa/.

La Cumbre concluyó, pero la carta se mantiene en este espacio abierta para adhesiones y será presentada nuevamente a los mandatarios en las próximas reuniones que darán seguimiento a este proceso.

Las adhesiones pueden hacerse a título personal o colectivo, y siguen recabándose en este espacio: http://www.funredes.org/carta_cumbreiberoamericana/

Al pie de la carta están las firmas y una casilla para adherirse.

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Carta abierta a los Jefes de Estado de los países iberoamericanos, con oportunidad de la XIV Cumbre Iberoamericana "Educar para Progresar" (San José, Costa Rica, 19 y 20 noviembre 2004)

La recientemente aprobada Declaración de Costa Rica, por parte de los Ministros de Educación durante la XIV Conferencia Iberoamericana de Educación (San José, 28-29 octubre 2004), reitera, con razón, la necesidad de incrementar la inversión en educación y pone el acento en uno de los mecanismos recomendados para dicho incremento: el canje de deuda por educación. La Declaración avanza con propuestas concretas, solicitando al gobierno español y a la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI)la realización de un encuentro en 2005 entre los gobiernos y los tenedores de deuda a fin de analizar el tema, y encarga a la OEI asumir un papel facilitador ante los países y los organismos cooperantes. Leemos que dicha Declaración, conteniendo éstas y otras recomendaciones de los Ministros de Educación, será presentada en la XIV Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno a realizarse en Costa Rica en los próximos días (19-20 noviembre), bajo el lema de "Educar para Progresar". Estos son los antecedentes inmediatos que han motivado la redacción y difusión de esta carta pública que hacemos llegar a ustedes con oportunidad de esta Cumbre.

La posibilidad de canjear deuda externa para incrementar la inversión social en nuestros países, y concretamente en educación, no es un tema nuevo. De hecho, esta iniciativa se propone actualmente en vías paralelas, tanto en el marco de las Cumbres Iberoamericanas y las Conferencias Iberoamericanas de Educación, promovidas por el gobierno y la cooperación españoles, como en el marco de las Cumbres de las Américas, impulsadas por el gobierno de los Estados Unidos con el apoyo activo de los organismos financieros internacionales: Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo(BID).

La investigación y la experiencia acumuladas en América Latina y el Caribe en materia de reforma educativa muestran que la asesoría y el endeudamiento externos que acompañan a dichas reformas desde la década del 90, principalmente por parte del Banco Mundial y del BID, no se han traducido en el prometido mejoramiento de la calidad de la educación y mucho menos en el esperado efecto de "alivio de la pobreza". El contexto económico y social no sólo que no mejoró sino que empeoró para la mayoría de la población en nuestros países. Por otra parte, como mostró el Laboratorio Latinoamericano de la Calidad de la Educación-LLECE, coordinado por la UNESCO, los mejores rendimientos de aprendizaje en la región (en las dos áreas claves evaluadas por el LLECE: Lectura-Escritura y Matemáticas) los obtuvo Cuba, un país que viene sosteniendo su fe y su compromiso en la educación a pesar de sus monumentales dificultades económicas, y el único en el ámbito regional que no ha acudido a asesoría y créditos de la banca multilateral.

Las negociaciones de dichos préstamos se hicieron y continúan haciéndose a puerta cerrada, sin consulta ni participación social, no obstante que el peso del pago de la deuda recae sobre toda la población y en especial sobre los más pobres, en cuyo nombre se realizan los préstamos. Los dineros aportados por dichos préstamos han sido mal usados, creándose una falsa ilusión de abundancia proclive al despilfarro y a la corrupción. Las condicionalidades impuestas por la banca multilateral, su desprecio por las especificidades y los acumulados nacionales, y su errónea comprensión de la educación y del cambio educativo, llevaron a configurar pequeños ministerios de élite para el manejo de dichos préstamos y proyectos internacionales, debilitando aun más en esas operaciones a los Ministerios de Educación. Las recetas aplicadas en nuestros países bajo el membrete de "reforma educativa" han resultado costosas e inoperantes, si nos atenemos a los parámetros de costo-beneficio que aplican los mismos economistas de los bancos que evalúan el cumplimiento de los proyectos.

Por otra parte, de la experiencia acumulada sabemos que los canjes de deuda:

* son iniciativas impulsadas -directa o indirectamente- por los gobiernos de los países acreedores, que desarrollan con estos canjes una especie de válvula de escape para canalizar las protestas de sus propios grupos sociales y sus organismos no gubernamentales;

* se han caracterizado por el cortoplacismo en la gestión de los gobiernos y el clientelismo en las relaciones de poder entre estos y los potenciales beneficiarios.
Este horizonte estrecho se refleja en la priorización de proyectos cuyos frutos son visibles en poco tiempo y que se marchitan con la misma celeridad;

* gracias a su abultada promoción, llegan a crear la falsa idea de que con este mecanismo se podría pagar la deuda externa o incluso la posibilidad de una "deuda para el desarrollo", pero en verdad están lejos de resolver el problema de la deuda y ni siquiera aumentan sustantivamente los recursos para las inversiones sociales, contribuyendo a lo sumo como fuente adicional de financiamiento de las ONGs encargadas de gestionar los recursos obtenidos por la vía del canje.

Adicionalmente, la aceptación acrítica de la conversión de la deuda externa para fines sociales:

* desconoce o menosprecia la perniciosa incidencia de los programas de estabilización y las políticas de ajuste derivadas de la misma deuda, que han provocado un marcado deterioro de las condiciones sociales y un notorio debilitamiento de la capacidad y responsabilidad estatales en relación con la producción de bienes públicos, entre ellos la educación. Como revela el reciente estudio encargado por la OEI sobre el canje de deuda por educación, América Latina y el Caribe es la región en desarrollo más endeudada del mundo y en la mayoría de países el "servicio de la deuda" es mayor que el gasto en educación;

* refuerza la falsa creencia de que el principal problema de las políticas sociales, y de las educativas en particular, es la falta de recursos financieros y que su incremento resolverá el problema. Como sabemos, la "escasez" no es un dato de la realidad sino una construcción política y comunicacional, que revela en este caso que lo social no es prioritario -como sí lo es, en cambio, atender a los requerimientos del capital financiero- y que la "gobernabilidad" se basa en el cuidado de los intereses de las minorías antes que de la calidad de vida de toda la población.

De hecho, como ya es ampliamente reconocido, las "políticas sociales" en nuestros países han terminado convirtiéndose en políticas compensatorias, inmediatistas, encargadas de resolver la emergencia y sin capacidad para compensar los desequilibrios y los problemas generados por las políticas económicas. Asimismo, la "focalización" ha pasado a ser un instrumento de estigmatización de los excluidos ante el resto de la sociedad, al abandonar el Estado su responsabilidad en el cumplimiento universal de los derechos esenciales de la ciudadanía. Es pues el modelo económico mismo el que necesitamos cambiar, antes que darle oxígeno con el pulmón artificial de más préstamos y más canjes de deuda.

No es fortuito que en América Latina y el Caribe se venga reafirmando que la deuda externa es impagable e ilegitima. Hay entre nosotros quienes, incluso, sostienen que la deuda ya está pagada y que en realidad los acreedores de la deuda histórica, ecológica, social e incluso financiera, son los actuales países subdesarrollados sobreendeudados, que deberían asumir con conciencia esta posición.

Dado este contexto, es importante que esta Cumbre Iberoamericana profundice en los problemas y en sus causas estructurales, y que no reitere los diagnósticos, conclusiones y recetas superficiales e ineficaces a que nos han acostumbrado los organismos financieros internacionales y sus contrapartes técnicas nacionales. Nuestras sociedades requieren ser clarificadas, no confundidas más, en torno a la deuda externa y a la ilusión de fórmulas mágicas de canje que resolverían el sobreendeudamiento y generarían recursos significativos para el desarrollo. Es indispensable reconocer a nivel internacional lo que ya sabemos en cada uno de nuestros países: el problema educativo es complejo y de largo arrastre y no se resuelve simplemente con más presupuesto; las principales causas de la insuficiente asignación de recursos para la educación son, entre otros, la priorización irresponsable del servicio de la deuda externa sobre el desarrollo social, la incomprensión y falta de valoración de la educación como condición fundamental del desarrollo económico y social, la corrupción - nacional y internacional - que continúa llevándose impunemente recursos públicos que deberían invertirse en la gente, el uso de la transparencia y la rendición de cuentas en el discurso pero no en los hechos de los gobiernos y de los organismos internacionales.

Estos y otros reconocimientos públicos exigen obviamente gran honradez y valor político. Esto es lo que esperamos de ustedes, pues la retórica ha llegado ya a un punto insostenible y la incredulidad ciudadana campea en todo el continente. Es hora de abrir la puerta para un gran diálogo entre acreedores y deudores de la deuda externa, a fin de no seguir por un camino sin salida tratando de realizar mejor las mismas tareas, simplemente para imponer la razón coyuntural del más fuerte, que implica la sinrazón de un futuro cada vez más inhumano.

Por todo lo anterior, desde la amplia y heterogénea sociedad civil latinoamericana y caribeña, solicitamos a ustedes:

* Se constituya un tribunal internacional para la deuda externa, en el que, luego de una auditoria integral y multicriterial de dicha deuda para impugnar las deudas ilegales e ilegítimas, se pueda encontrar respuestas definitivas, equitativas y sostenibles, respetando los derechos elementales de los pueblos, incluyendo su derecho al desarrollo. Sólo así la deuda externa dejará de ser eterna.

* Se convoque de manera creíble y permanente a las sociedades civiles de nuestros países a elaborar respuestas estructurales y sistémicas, desde una visión global y respaldada con acciones políticas que permitan que la educación pase a ser genuinamente una herramienta de progreso y liberación.

Siguen firmas de adhesión a esta carta.
Ver http://www.funredes.org/carta_cumbreiberoamericana/